¿Qué necesitas para ser feliz en tu trabajo? Todos conocemos compañeros de oficina que sin pensarlo contestarían “un sueldo mayor”, “mejores condiciones económicas” y similares. Me atrevería a decir sin duda que un alto porcentaje de estas respuestas no han sido reflexionadas lo suficiente. Me explicaré empezando con algunos datos estadísticos.
En la “VI Encuesta Adecco sobre La Felicidad en el Trabajo” de 2017 realizada sobre 2.400 trabajadores, los encuestados respondieron que un buen ambiente laboral era imprescindible para encontrar la felicidad en su trabajo, además de otros factores como un buen horario u horario flexible, un buen salario, desarrollo de habilidades personales y profesionales, realización personal y tener un buen jefe. Primera conclusión: un buen sueldo no es condición única para ser feliz en tu puesto de trabajo.
Otro dato. Casi el 60% de los entrevistados estarían dispuestos a percibir un menor sueldo a cambio de mejorar en otros factores que deriven en una mayor felicidad laboral. Segunda conclusión: un buen sueldo no es condición única suficiente para ser feliz en tu puesto de trabajo. Sí, es la misma conclusión que la anterior, y por si la pasaste por alto:
– Un buen sueldo no es condición única para ser feliz en tu puesto de trabajo –
En este punto y para tranquilizar a los lectores más reacios a este axioma, quiero hacer referencia a la “Fórmula de Valor” modificada por Francisco Yuste y originaria de Luis Huete, ambos expertos reconocidos ampliamente por su trabajo y dedicación al Coaching Ejecutivo.

Esta Fórmula de Valor pone de manifiesto las verdaderas necesidades del empleado para con el trabajo que desempeña, así como arroja a la empresa la verdad de la situación de su trabajador hacia su puesto de trabajo. Para extraer adecuadamente información de esta fórmula debemos medir los dos cocientes de manera separada.

El SUELDO representa la estabilidad económica, lo que percibe el empleado por su trabajo en sus distintas modalidades (salario bruto, cheques comida, objetivos retributivos, plus de transporte, etc). La INCOMODIDAD incluye las características propias de nuestro puesto de trabajo que a nivel subjetivo-objetivo nos provocan malestar, como el horario, viajes, tiempo de desplazamiento a la oficina, responsabilidades, idiomas necesarios, grupo de trabajo, relación con el jefe, etc.
El resultado perfecto para este cociente debería ser 1, donde existe un equilibrio entre lo que el empleado percibe contra la percepción subjetiva de las características del puesto de trabajo. De ser este cociente menor que 1, significaría que el empleado está sacrificando más de lo que debería por lo que percibe, al menos desde su punto de vista subjetivo, generando frustración y un planteamiento del trabajo victimista.

En este cociente, el PROYECTO se refiere al proyecto de la empresa o la unidad de negocio de la que formamos parte, hacia dónde se dirige y hacia dónde nos lleva con ella, y además añadimos las TAREAS necesarias para cumplir con ese proyecto, es decir, el cómo llegar a donde se proponen desde dirección, de qué manera se piensa hacer y las actividades de las que nosotros formaremos parte. En cuanto a las INSEGURIDADES, se definen en un marco psicológico apoyado en las necesidades de Maslow, son aquellos aspectos de nuestro trabajo que nos descapitalizan emocionalmente: sensación de culpa, sensación de incompetencia, inseguridad en nosotros mismos, humillaciones, temor a las críticas, etc, visibles a través de comparaciones entre compañeros, quejas, justificaciones, juicios sobre otras personas o sus comportamientos.
Este cociente debería ser mayor que 1 para asegurarnos que nuestro proyecto es motivador, con procedimientos y tareas claras, lo suficiente para generar seguridad en nuestros empleados sobre el plan estratégico, y sensación de que todos nos dirigimos juntos hacia el mismo objetivo. Sin embargo, si este cociente es menor que 1, quizá nuestro proyecto no es lo suficientemente motivante para nuestros empleados, o las tareas y procedimientos no están claros o no hemos sabido trasladarlos correctamente, produciéndose un clima laboral de bajo ánimo y conductas egoístas encaminadas a satisfacer necesidades personales no resueltas que entran en conflicto con el proyecto de la empresa, e incluso con otros empleados y compañeros.
Te hago de nuevo la pregunta, ¿qué necesitas para ser feliz en el trabajo, para que lo valores lo suficiente para levantarte cada día motivado? Te propongo como empleado, calcular cada uno de estos cocientes para ti mismo y que puedas responder a la pregunta. Y como responsable de equipo, te propongo igual que calcules esta fórmula para tus empleados (previo ejercicio de conocimiento) y descubras si la empresa está aportando realmente valor al trabajador en la medida que él necesita.
Buen Lunes!