Si nos fijamos en los artículos que hablan sobre liderazgo, normalmente el líder nos traslada a una figura masculina.
Quizá sea por el simple hecho de utilizar el artículo determinado masculino «el», incluso yo mismo suelo usarlo. Y no veo ningún problema siempre que la imagen mental que provoque el sustantivo no tenga género, las imágenes son más importantes que las palabras.
Creo que los hombres tenemos aun la asignatura pendiente de dejarnos guiar, ser entrenados y aprender del liderazgo femenino.
En mi propia experiencia, he sido liderado por una mujer fuerte, decidida, con valores inquebrantables y cuya actitud e integridad traspasaba los corazones de la gente. Es lo que tienen las madres, dejan huella en sus hijos.
Mi compañera de viaje, la mujer con la que estoy casado, también es un líder. Una clase de líder de las que hacen de la empatía, la humildad, la perseverancia y la autenticidad su base para guiar a todas aquellas personas a las que atrae y retiene.
Y mirando hacia adelante, al futuro, a las siguientes generaciones, se producirá un salto, un relevo profesional impulsado por la propia necesidad de evolución de la sociedad que permitirá a las mujeres y a los hombres guiar, ser liderados, y mirarse sin encontrar diferencias sustanciales. Un líder es un líder, muestra el camino y facilita a sus colaboradores conseguir sus objetivos, sin género.
Los hombres por ser hombres tenemos una manera de hacer y ver el mundo propias, y las mujeres también. Juntos aportamos, formamos sinergias, vemos las empresas, los negocios, los proyectos en su totalidad. Negar una parte de esa visión es conducir con un parche en el ojo, es trazar un mapa plano sin escuadra.
Hay barreras mentales, creencias limitadoras que nos impiden dejarnos liderar, ya sea por un hombre o por una mujer. Yo he sido liderado por mujeres y por hombres, y lo seguiré siendo, el líder en parte nace y se hace, pero el camino lo tienes que recorrer tú mismo.
Nuestras hijas de hoy serán los líderes de mañana. Los padres, madres, y profesionales de hoy tendremos que enseñarles ese camino, y así, los hombres de mañana seremos mejores a los de hoy.
Dedicado a mi hija Vera (nacida el 8/3/2019), a mi sobrina Alma (7 años), y a todas las mujeres y hombres de hoy y de mañana.
Buen Lunes!